
Con la primera clase ya aprendemos a bajar por pendientes verdes, frenando y girando con control.
Con dos o tres clases la mayoría de alumnos ganan soltura para enlazar giros y empezar a disfrutar de las pistas azules. A partir de ahí, cada clase suma técnica y confianza.
Cada persona tiene su ritmo, así que no hay un número cerrado. Tras la primera clase te digo con sinceridad cómo veo tu progreso y qué te recomiendo.
